Half Remembered Dream

diciembre 18, 2011

I don’t need sunshine now,
To turn my skies at blue —
I don’t need anything but you!

I Don’t Need Anything But You – Annie

Conforme pasa el tiempo uno no puede evitar recordar momentos, y en esos momentos vas dando cuenta de cómo ha cambiado todo… y con más importancia, cómo has cambiado tú. En cuanto pasan los días todo hace una transición, incluso este blog, que ha empezado siendo un instrumento de desahogo para todas esas veces en las que me sentía sola o enojada, y ahora es una historia de cómo me fui enamorando, poco a poco.

Una persona puede recordar cosas de diferentes maneras, ya sea viendo fotos, escuchando canciones o como lo hice yo, leyendo mis propias historias. ¿Qué mejor manera de recordar algo, que cuando tú mismo te lo cuentas? Hay tantas cosas que ya había olvidado, tantos detalles que a su manera, eran importantes.

Me di cuenta de algo invaluable, este año sólo trató de una persona en especial, no había día en el que no escribiera algo de él, cualquier cosa, y ahora me he dado cuenta de que este año, lo único que me hizo feliz fue él, con el que empecé el año considerando “mi mejor amigo” y termino el año considerándolo “el amor de mi vida” no es que no haya tenido con quién más compartir mis días, porque sí lo tuve y me encanta estar con diferentes personas.

Pero el problema está en que es complicado ver a mis amigas o amigos, tenemos que ponernos de acuerdo 1 semana o 1 mes antes para vernos, para que finalmente ese mismo día nos digan que ya no pueden asistir, o a veces suelo ser yo la que cancela, simplemente porque algo pasa y me es imposible ir.

Eso no me causa ningún problema en absoluto, porque yo sé que desde que empezó este 2011 tenía una persona en quién confiar, con quién siempre contar, y no dudo que empiece el 2012 de la misma manera. Entonces, ¿Qué es lo que debo resaltar de este año? No es simplemente el hecho de que ya tengo novio y blah blah, sino que es mucho más complicado que eso.

Empecé el año con mi mente concentrada en otra dirección, pensando diferente de todas las personas con las que me sigo relacionando en estos momentos, y más que nada, empecé pensando que tal vez en una relación todo se trataba de algo superficial, incluso estaba un poco irritada al celebrar el 14 de Febrero, día que consideraba especial para el consumismo, también pensaba que había relaciones que estaban hechas para siempre, que aquellos 2 que yo veía que por nada en la vida se iban a lastimar tenían la mejor relación del planeta.

Ahora veo qué diferentes son las cosas, ¿Cómo es posible aprender tanto de la vida en un sólo año? Ahora comprendo ese 14 de Febrero, sigo estando de acuerdo con que todos los días debería ser un día especial en el que celebremos que nos queremos, pero ¿Por qué no hacer algo aún más especial por lo menos 1 vez al año? Ese día, pensar en cómo invitar a salir a aquella niña que te gusta, o cómo pedirle que sea tu novia (hacer eso en 14 de Febrero es un cliché, no lo hagan.) o cómo recordarle a esa persona que tiene tu corazón entero eso mismo, que lo tiene para siempre.

También entiendo que una relación se da cuando las personas pueden hablar de lo que sea sin que alguien cambie el significado de tus palabras, sin tener miedo a que te juzguen, ese momento en el que sabes que te entiendes a la perfección y que no hay necesidad de explicar mucho las cosas. Y también entendí que dependiendo de la pareja, puede que esto no sea para siempre, ahora veo esa pareja de años y años como lo que de verdad es, dos personas que sólo están juntas por el compromiso, por el miedo a volver a estar solo, por no saber cómo retomar una vida de soltería o por no saber cómo decir las cosas sin quedar mal.

Esto no te lo enseña nadie mas que la propia experiencia, pero además de eso, aprendí que sí existe una persona para mí, ese hombrecillo que está dispuesto a hacer cualquier cosa por mí, que está ahí cuando más lo necesito, que procura siempre tener una buena relación, y también descubrí que yo estoy igualmente dispuesta a hacer todo eso por él, todo eso y más. Porque se lo merece, tanto tiempo que hemos estado juntos que ahora no me imagino cómo pasaba los días antes de que él y yo nos hiciéramos tan amigos.

Y así termina otro año, pero aquí viene la excepción, no hay depresión navideña, creo que por fin termino un año como yo quiero, feliz, tanto así que no sé qué pedir de regalo de Navidad, y eso es porque no necesito nada, en este momento estoy totalmente completa y la vida no me podría dar más.

217736_10150150195963100_642393099_6594493_6242714_n

Anuncios

Difícil decir adiós?

diciembre 29, 2009

Qué ironía que el primer post de mi blog lo titule con una palabra tan complicada como adiós, no es sólo decirle adiós a un año más que ha pasado, hay algo que no entiendo…todos los años me llega algo a lo que yo llamo “depresión navideña” la cual he escuchado que es bastante común, pero este año no fue así, creo que es porque en realidad no he reflexionado tanto como en los años pasados en los cuales me doy cuenta que he sido una basura de persona y que cada vez pierdo contacto con más gente…pero este año no es así, ¿será porque no fui tan basura? o será porque por primera vez encontré a alguien que me retó, que me llevó hasta el límite y simplemente no he podido olvidar, no sé si eso me hizo una persona vulnerable o  me hizo aún más resistente a las cosas y ahora, no me hacen daño. Hay algo que me tiene pensando esta noche, ¿cómo rechazar a alguien sin que se sienta rechazado? es algo difícil, casi imposible si a mí me lo preguntan, pienso que ese tipo de decisiones son las que hacen que tu vida cambie sin que te des cuenta. El futuro es algo indescriptible y poco predescible el cual debo de admitir que me da mucho miedo, siempre pienso en todo lo que he cambiado y que he hecho cosas las cuales nunca me creí capaz, veo fotos, actitudes y comentarios de gente que he conocido a lo largo de mi vida y me doy cuenta de cuánto han cambiado, ya ninguno de nosotros es el mismo de ayer, constantemente es un cambio en todos los aspectos, un cambio que no se hace visible ante nuestros ojos hasta que es extremadamente notable.
En conclusión, ¿qué puedo esperar del próximo año? Una infinidad de posibilidades, las cuales no puedo describir porque todo depende de a dónde me vaya guiando la vida y de las decisiones que vaya tomando yo misma, todo depende de la perspectiva que tengas de tus experiencias y lo que quieras aprender de éstas.

Adiós año 2009.